REFLEXIÓN SOBRE LA SITUACIÓN DEL LLANQUIHUE ACTUAL

Posted on mayo 24, 2011



Señor Director:

Durante el verano pasado, tuve el privilegio de compartir con un amigo francés y economista, luego de visitar la región de Los Lagos, quien me comento categóricamente que “chile es un gran país, pero que las autoridades locales, son unos ciegos pisando oro”. Lo que sin lugar a dudas, es una verdad que no merece mayor discusión.

Por lo tanto, si analizamos cronológicamente esta crítica, hay que indicar que hace algunos años el municipio fue, históricamente, una institución de administración local cercana e insustituible en la vida cotidiana de los pueblos. Con distintas fases históricas, esta institución lideró las principales demandas ciudadanas, y fue el lugar donde se convocaba la diversidad social, cultural y política.

Durante el régimen autoritario de Pinochet, el municipio se alejó de la ciudadanía e instaló un dispositivo geo-político de dominación territorial, que separó dramáticamente a la comunidad de la administración local.

A la llegada de la democracia, la Concertación administró sin alterar sustancialmente la Ley Orgánica Municipal, y ocupó los territorios con grupos y
redes políticas de precario y modesto nivel técnico, dejando en su interior enclaves vitales de gestión financiera y administrativa.

Esta omisión inexcusable se traduce en que en la actualidad el 78% de los municipios dependen hoy del Fondo Común Municipal (FCM), careciendo de inversión directa de alto impacto y, por ende, van perdiendo cada vez más autonomía al depender casi exclusivamente de los mecanismos de redistribución financiera diseñados con indicadores técnicos, que no dan cuenta de los enormes desequilibrios que existen entre comunas pobres, ricas y medianas.

Si a eso le agregamos, que quienes hoy se hacen llamar Políticos los mismos quienes concentran el poder claramente viven en otro Chile, ajenos de las problemáticas sociales que si realmente importan. Y como una ironía del destino, la ciudadanía cada vez está más alejada de los temas públicos dejando en manos de estos “representantes del pueblo” nuestra vida social y política. Generando como resultado, verdaderos caudillos políticos y señores feudales del poder, quienes su único interés es sembrar la semilla de la manipulación política.

Peor aun, cuando estos mismos “señores” creen gobernar con el control absoluto, pero que en la realidad solo gobiernan con disculpas. Sin ir más lejos, Llanquihue es una comuna con una población aproximada de 18 mil habitantes, con un nivel de cesantía que alcanza al 18,2%; con un desempleo juvenil que supera el 52%; comuna con mayor porcentaje de indigencia a nivel regional y nacional que llega al 7,5%. Si ha esto le sumamos, que el municipio cuenta con un plan regulador vigente desde 1988, no cuenta con un plan de desarrollo comunal (PLADECO) y que la tasa de analfabetismo alcanza el 7,79% superando el promedio regional de un 5,40% y el promedio nacional de un 3,90%. Un escenario difícil de remediar.

Más aun, cuando uno de cada cuatro jóvenes que dio la PSU el 2010, alcanzo pobremente los 450 puntos, con nulas posibilidades de ingresar a la educación superior por falta de oportunidades y de recursos, con un colegio emblemático como el “Inés Gallardo Alvarado” con jornada completa, donde la mitad de sus alumnos no puede acceder al beneficio de la alimentación de JUNAEB, porque la información del SINAE no se encuentra actualizada. Creo que más que difícil de remediar, esto merece una cirugía mayor.

Comuna donde un concejal tenga que ir al extranjero con fondos municipales, para conocer la pobreza y las necesidades que hoy viven cientos de familias en la comuna. Mientras el “señor concejal” esta de viaje, en Llanquihue hay mil personas, padres de familias cesantes. De verdad, insólito.

Con una administración deficiente, que dice no tener recursos para solucionar las urgentes necesidades sociales, pero si los hay para reasignar presupuesto a otros ítems y gastar en banalidades, y que en cada traspié nadie asume su responsabilidad, como en este ultimo episodio donde por “error o negligente gestión municipal” la comuna se pierdan los programas pro empleo, donde la máxima autoridad comunal indica “que instruirá un sumario interno”, es señal de su falta de liderazgo, de un gran desconocimiento de su gestión interna y de su precaria administración. Mas aun, cuando indica “que ya esta todo subsanado”, nos demuestra su desesperada actitud por tratar de tapar con tierra la gravedad del asunto, sin asumir la responsabilidad política que le compete.

Ayer fue el grave episodio del no pago de la retención de impuesto que afecto a unas cien personas por un monto que supera los 50 millones de pesos, más intereses y multas, entre otras tantas problemáticas en la cual se ha visto envuelto. Hoy, la pérdida de los programas pro empleo, que en consecuencia agudizará aun más el desempleo y las necesidades sociales. Yo me pregunto: ¿que sorpresa nos depara mañana?… Así como vamos, un futuro incierto.

Pero como dice un antiguo proverbio cristiano: “los gobiernos cambian cuando las personas cambian”. Por lo tanto, es nuestro deber generar los cambios y las transformaciones sociales, “Llanquihue necesita de un verdadero gobierno local que pueda tener autonomía, recursos, herramientas modernas de gestión y sobre todo de la profesionalización de sus servicios”, ya que a través de los Municipios se entregan la mayoría de los programas gubernamentales a la comunidad, en Salud, Educación, pero para entregar una mejor calidad de vida, se requiere de una verdadera reforma municipal que ponga en el centro de su accionar el respeto por la dignidad de las personas. Con autoridades que tengan liderazgo, con capacidad de gestión, con amor apasionado por su causa; ética de su responsabilidad; y mesura en sus actuaciones.
Víctor Alvarado Martínez
Ingeniero Comercial
Socio y Director Estratégico Consultora Legal Empresarial Law Consulting
Director Ejecutivo Asesorías Chile Estudio Jurídico
Consultor Empresarial y Experto en Recursos Elearning

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